Apocalipsis 19:11 Reina-Valera 1960 (RVR1960) El jinete del caballo blanco. Todo su ejército fue aniquilado por la espada afilada que salía de la boca del que montaba el caballo blanco. Entonces traerán a todos vuestros hermanos de todas las naciones como ofrenda al SEÑOR, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte, Jerusalén --dice el SEÑOR-- tal como los hijos de Israel traen su ofrenda de grano en vasijas limpias a la casa del SEÑOR. Y salió el rey de Israel, e hirió la gente de a caballo, y los carros; y deshizo a los sirios con grande estrago. Después de esto, oí algo en el cielo que parecía las voces de una inmensa multitud que gritaba: es la transliteración de un término hebreo que significa «Alabado sea el. Y salieron ellos, y todos sus ejércitos con ellos, tanta gente como la arena que está a la orilla del mar, con muchísimos caballos y carros. Arco y escudo arrebatarán; crueles son, que no tendrán misericordia; sonará la voz de ellos como el mar, y montarán a caballo como varones dispuestos para la guerra, contra ti, oh hija de Sion. Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco; y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual en justicia juzga y pelea. J2000 , RV1909 , LBDA , NBLH , SEV , RV Y aconteció que mientras ellos iban andando y hablando, he aquí, {apareció} un carro de fuego y caballos de fuego que separó a los dos. Escuché y oí; no hablan derecho, no hay hombre que se arrepienta de su mal, diciendo: ¿Qué he hecho? Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que estaba sentado encima de él, tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió victorioso, para que también venciera. Y el rey de Siria, Ben-adad, se escapó en un caballo con alguna gente de caballería. Santa Biblia, Nueva Traducciόn Viviente, © 2008, 2009 Tyndale House Foundation. ``Porque te has airado contra mí, y porque tu arrogancia ha subido hasta mis oídos, pondré, pues, mi garfio en tu nariz y mi freno en tus labios, y te haré volver por el camino por donde viniste. He aquí que él sube como las nubes, y como un torbellino sus carros; sus caballos son más ligeros que las águilas. Sus flechas están afiladas y todos sus arcos entesados; los cascos de sus caballos son como pedernal y las ruedas {de sus carros} como torbellino. Zacarías 1:8He aquí, de noche vi un hombre que iba montado en un caballo rojo; él estaba entre los mirtos que había en la quebrada, y detrás de él, caballos rojos, castaños y blancos. Aconteció después de esto que Absalón se hizo de un carro y caballos, y de cincuenta hombres que corrieran delante de él. Cada cual se volvió a su carrera, como caballo que arremete con ímpetu a la batalla. ¿Cómo, pues, harás volver el rostro de un capitán de los más pequeños siervos de mi Señor, aunque estés confiado en Egipto por sus carros y hombres de a caballo? y a Baalat, y a todas las villas de munición que Salomón tenía; también todas las ciudades de los carros y las de la gente de a caballo; y todo lo que Salomón quiso edificar en Jerusalén, y en el Líbano, y en toda la tierra de su señorío. Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente que decía: Ven. Zacarías 6:3del tercer carro caballos blancos y del cuarto carro fuertes caballos tordos. Cuando vea hombres montados, jinetes de dos en dos, filas de asnos, filas de camellos, que preste mucha atención, muchísima atención. Y llamados dos centuriones, les mandó que apercibieran doscientos soldados, que fueran hasta Cesarea, y setenta de a caballo con los doscientos lanceros, que lo acompañaran desde la hora tercera de la noche. Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh SEÑOR, que abras sus ojos para que vea. Salmos 98:1Cantad al SEÑOR un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas, su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. y sabrán los egipcios que yo soy el SEÑOR, cuando me glorifique en el Faraón, en sus carros, y en su gente de a caballo. con mil doscientos carros, y con sesenta mil hombres de a caballo; mas el pueblo que venía con él de Egipto, no tenía número; a saber, de libios, suquienos, y etíopes. 11 Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y … Nueva Biblia Latinoamericana Vi el cielo abierto, y apareció un caballo blanco. Estaba Eliseo enfermo de aquella su enfermedad de que murió. Salomón tenía cuatro mil establos para los caballos y carros y doce mil hombres de a caballo, y los situó en las ciudades de carros y en Jerusalén, junto al rey. Miré, y he aquí, un caballo blanco; y el que estaba montado en él tenía un arco; se le dio una corona, y salió conquistando y para conquistar. Biblia del Jubileo 2000 (Grátis) copyright, Las citas Bíblicas son tomadas de La Biblia de las Américas © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation, La Habra, Calif, http://www.lockman.org. Por tu reprensión, oh Dios de Jacob, el carro y el caballo fueron adormecidos. Y el SEÑOR abrió los ojos del criado, y miró, y he aquí que el monte estaba lleno de caballos y carros de fuego alrededor de Eliseo. Y su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! Y los ejércitos que están en los cielos, vestidos de lino fino, blanco {y} limpio, le seguían sobre caballos blancos. desde el más insignificante hasta el más importante». Entonces los egipcios los persiguieron {con} todos los caballos {y} carros de Faraón, su caballería y su ejército, y los alcanzaron acampados junto al mar, junto a Pi-hahirot, frente a Baal-zefón. Y subieron también con él carros y gente de a caballo, y se hizo un escuadrón muy grande. Porque todos tropezamos de muchas maneras. Sus ojos eran como llamas de fuego, y llevaba muchas coronas en la cabeza. ¿qué haremos? Zacarías 1:8 He aquí, de noche vi un hombre que iba montado en un caballo rojo; él estaba entre los mirtos que había en la quebrada, y detrás de él, caballos rojos, castaños y blancos. traigan el vestido real de que el rey se viste, y el caballo en que el rey cabalga, y la corona real que está puesta en su cabeza; y den el vestido y el caballo en mano de alguno de los príncipes más nobles del rey, y vistan a aquel varón cuya honra desea el rey, y llévenlo en el caballo por la plaza de la ciudad, y pregonen delante de él: Así se hará al varón cuya honra desea el rey. Asiria no nos salvará, no montaremos a caballo, y nunca más diremos: ``Dios nuestro" a la obra de nuestras manos, pues en ti el huérfano halla misericordia. Cuando Eliseo se enfermó con la enfermedad de la cual había de morir, Jeoás, rey de Israel, descendió a él y lloró sobre su rostro, y dijo: ¡Padre mío, padre mío, los carros de Israel y sus hombres de a caballo! Usadas con permiso, 94 casos en 6 traducciones, La injusticia, la naturaleza y el origen de, El sufrimiento, los aspectos emocionales de la, Testamento Antiguo (84), Génesis (2), Éxodo (6), 1 Samuel (2), 2 Samuel (4), 1 Reyes (8), 2 Reyes (12), 1 Crónicas (2), 2 Crónicas (7), Esdras (1), Nehemías (1), Ester (5), Job (2), Salmos (4), Proverbios (2), Eclesiastés (1), Isaías (5), Jeremías (5), Ezequiel (4), Daniel (1), Oseas (1), Joel (1), Amós (1), Nahúm (1), Zacarías (6), Nuevo Testamento (10), Hechos (2), Apocalipsis (8). Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. El día veinticuatro del mes undécimo, que es el mes de Sebat, el año segundo de Darío, vino la palabra del SEÑOR al profeta Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Iddo, diciendo: He aquí, de noche vi un hombre que iba montado en un caballo rojo; él estaba entre los mirtos que había en la quebrada, y detrás de él, caballos rojos, castaños y blancos. y dijisteis: No, porque huiremos a caballo. Entonces dijo el SEÑOR a Josué: No temas a causa de ellos, porque mañana a esta hora yo entregaré a todos ellos muertos delante de Israel; desjarretarás sus caballos y quemarás sus carros a fuego. Ezequiel 1:4Miré, y he aquí que un viento huracanado venía del norte, una gran nube con fuego fulgurante y un resplandor a su alrededor, y en su centro, algo como metal refulgente en medio del fuego. ¿Qué haremos? Falsa esperanza de victoria es el caballo, ni con su mucha fuerza puede librar. Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente que decía: Ven.Leer más.Entonces salió otro caballo, rojo; y al que estaba montado en él se le concedió quitar la paz de la tierra y que {los hombres} se mataran unos a otros; y se le dio una gran espada. Y viendo los hijos de Amón que se habían hecho odiosos a David, Hanán y los hijos de Amón enviaron mil talentos de plata, para tomar a sueldo carros y gente de a caballo de la Siria de los ríos, de la Siria de Maaca, y de Soba. Tanto la bestia como el falso profeta fueron lanzados vivos al lago de fuego que arde con azufre. Entonces el SEÑOR abrió los ojos del joven, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo. He visto siervos a caballo y príncipes caminando como siervos sobre la tierra. Y miré, y he aquí, un caballo amarillento; y el que estaba montado en él se llamaba Muerte; y el Hades lo seguía. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que estaba sentado encima de él, tenía un yugo en su mano. Salomón reunió carros y hombres de a caballo; y tenía mil cuatrocientos carros y doce mil hombres de a caballo, y los situó en las ciudades de carros y en Jerusalén, junto al rey. Y venía y salía de Egipto, el carro por seiscientas piezas de plata, y el caballo por ciento cincuenta; y así los suministraban por mano de ellos a todos los reyes de los heteos, y de Siria. Y dijo: Este será el derecho del rey que hubiere de reinar sobre vosotros; tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros, y en su gente de a caballo, para que corran delante de su carro. Y Jehú le dijo: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? Y dijo: Así será el proceder del rey que reinará sobre vosotros: tomará a vuestros hijos, {los} pondrá a su servicio en sus carros y entre su gente de a caballo, y correrán delante de sus carros. Rediscover God's grace in a time of lingering chaos and uncertainty. Los ejércitos del cielo vestidos del lino blanco y puro de la más alta calidad lo seguían en caballos blancos. Sonido de látigo, y estruendo de movimiento de ruedas; y caballo atropellador, y carro saltador se oirá en ti; Vi de noche, y he aquí un varón que cabalgaba sobre un caballo bermejo, el cual estaba entre los arrayanes que había en la hondura; y detrás de él había caballos bermejos, overos, y blancos. vestidos de cárdeno, capitanes y príncipes, mancebos todos de codiciar, caballeros que andaban a caballo. Trajeron, pues, sus ganados a José, y José les dio pan a cambio de los caballos, las ovejas, las vacas y los asnos; aquel año les proveyó de pan a cambio de todos sus ganados. y su aliento como un torrente desbordado que llega hasta el cuello, para zarandear a las naciones en una zaranda de destrucción, y {poner} la brida que conduce a la ruina en las mandíbulas de los pueblos.